Contar bien una historia no es fácil. Contarla bien sin recurrir a palabras es aún más difícil. Sólo mediante imágenes, sonido ambiente y muy buena música es que Brian de Palma nos cuenta esta secuencia de la película Vestida Para Matar (1980), en la que una mujer poco feliz de su matrimonio advierte en la sala de un museo la presencia de un hombre bastante particular, y que llama mucho más que su atención.
Para mirar con atención, y difrutar...
LOS NIÑOS: QUE EL SILENCIO HABLE, POR JOSÉ LUIS VISCONTI
-
El título del documental es afirmativo. Habla de niños, no de cuerpos
momificados por el clima de la montaña. Al […]
La entrada LOS NIÑOS: QUE EL SILENCI...